12.7.07

Humor para entendidos

Me siento, sola, en uno de esos bancos verdes o rojos que están frente al río en Puerto Madero. Reflexiono sobre mi vida y mi cabeza gravemente retorcida. Deslizo injurias mentales, puteo a dios, a su hijo, a los tipos estos, los ¿reyes magos? y a toda esa camada de hijos de puta pro barba. Pienso en hacer la Alfonsina de bajo presupuesto: cruzar la barandita que me separa del río, tirarme y dejarme llevar por la corriente hasta desembocar en el Parque de la Costa, ya que con mi suerte seguro que apenas llego se desprende el samba y no sólo no me aplasta el juego en sí sino el treintañero boludón que tenía miedo de subirse y al final se mandó, y que obviamente también muere por por supuesto haberle hecho caso a su instinto. Pienso también que el chico que se está acercando me miró dos veces. Lo miro, me mira y lleva su vista hacia el cielo. Sigo sus ojos, levanto la mirada y veo un séquito de ochenta y siete palomas volando en dirección hacia mi con cara de desquiciadas y haciendo soniditos guturales amanezantes y violentos; abandonando toda clase de elegancia que cualquier paloma de semejante zona debiera ostentar. Claro, entendés, o sea, tipo, las palomas de Puerto Madero no vuelan, tipo... levitan con originalidad. Miro entonces a mi alrededor esperando encontrar restos de maíz o pan o alguna de esas cosas que les tira la gente o no sé, algo que explique por qué razón están viniendo hacia acá y no hacia los bancos de al lado o a los techos o a los árboles o a picar a andres calamaro en una plaza como toda paloma sagaz, pero no, no hay nada. Las tipas estacionan en circulo, me dejan en el medio y me miran, te juro por dios, me miran las ochenta y siete y yo, que quiero deprimirme en paz y sin ningún ave acechadora cerca, agarro la cartera y la muevo en dirección a ellas como buscando un cigarrillo pero intentando espantarlas disimuladamente. Nada. Las muy hijas de re mil putas están como petrificadas. Hijas de re mil putas, pienso. El chico que me miró dos veces pasa de largo, observando la situación y sonriendo cínicamente. Hijo de re mil putas, pienso. Saco un boleto de la cartera y lo hago bolita, se lo tiro a una para que se espante y en vez de salir volando se le acerca al papel como inspeccionándolo, tal vez pensando que es maíz. Saco entonces el celular y pongo el sonido irritante de la alarma que uso de despertador, subo el volúmen al máximo y se lo acerco a algunas. Nada. Sólo logré una muequita de una, que miró a su compañera como diciendo “oh, escucha, este sonido suena como el maíz en primavera”. Puteo a dios. Me pregunto si mi peinado no se parecerá al de la mujer paloma de Home Alone o si habré tenido un accidente del cual no soy consciente y las palomas han venido a picarme para salvarme y convertirme en la heroína bigbirdwoman, PONELE. Pero no, no me picotean, solamente están ahí con sus miradas intimidantes porque, claro, encima te analizan de perfil. Tengo que hacer algo. Miro hacia un costado, miro hacia el otro: nadie cerca. Me quedo inmóvil diez segundos aproximadamente y finalmente me levanto completamente poseída y con los ojos tipo lentes de contacto de Silvia Suller en lo de Susana Gimenez y les digo en voz baja, sacudiendo los brazos, agitando las piernas y mirando a cuanta puedo a los ojos (sin perder en ningún momento la elegancia y femineidad que me caracterizan, por supuesto): HIJA DE RE MIL PUTAS LA PUTA QUE TE RE MIL PARIO OJALA QUE TE COMAN LOS GATOS HASTA DEJARTE SIN PLUMAS TURRA POR QUÈ NO TE VAS A PEDIR MAÍZ A LANÚS SI TENÈS HUEVOS CARA DE GORRIÓN. Y hecho esto, sorprendidas se retiran escandalosamente en una misma dirección. Me siento nuevamente saboreando la victoria cuando cinco minutos después, es decir, justo cuando acabo de prender el cigarrillo, vuelven. Le guiño un ojo y le levanto el pulgar a dios. Las miro, me miran. Les muestro la cartera y les digo que no tengo maíz. Les digo que se vayan o las quemo, acto seguido les muestro, desafiante, el cigarro. Las quemo, ¿ven? las quemo, repito. Pero las minas NI MÚ. Una atrevida me enfrenta, da dos pasos y se me para enfrente. Me lanza una mirada de perfil. Yo le doy una seca al cigarrillo, me levanto y repito mi discurso y mis refinados movimientos, esta vez con más énfasis y prendiendo y apagando el encendedor en dirección a ellas. Entonces veo a un hombre mirándome desde dentro de un café y con cara de estar pensando “qué carajo está haciendo esa gorda loca y por qué tiene ese peinado tan la mina de las palomas de mi pobre angelito”. Me quedo en shock por cinco segundos: ¿mi pelo se ve así posta? y luego miro a mi alrededor. Las pocas palomas que distingo vuelan alejándose. Y me quemé un dedo. Y me acordé de esa escena de Delicatessen en la que el sensor de pelotudeces empieza a sonar cuando el carnicero dice “la vida es bella”. Igual a mi la vida me encanta, sólo que la veo a través de la lente de la cámara de Ricky Fitts, el adolescente que filma bolsas y se las muestra a la chica de Casper en la película esa que actúa el de belleza americana.

19.5.07

¤


Vigila quien llama.

¿Nunca les pasó eso de tener una idea maravillosa y totalmente innovadora para una historia, y luego se sientan en la computadora días enteros a escribirla y cuando finalmente la terminan, le comentan a algún confidente acerca de la idea que tuvieron (sin confesarle que ya está escrita) y entonces su escucha les dice “pero pelotudo, eso es igual a Scream”? ...¿no les pasó? Bueno, a mi tampoco, y además mirá que hay que ser pelotudo como para pensar que la historia de una película como Scream puede llegar a ser innovadora. Hablando de Scream, el otro día vi una película dirigida por el mismo director, Wes Craven, que se llama “Carnaval de Terror”, más conocida como no la mires a no ser que tengas ganas de agarrarte gangrena ocular.

1.5.07

Lucía.

Cuando me senté en las escaleras de la entrada del pabellón II de Ciudad Universitaria y puse a los Beatles en el mp3, me acordé del día en que me fui a la playa sola y me senté a mirar el mar con Lucy in the sky with diamonds de fondo. Y me acordé del perro que me vino a ladrar y a mostrarme los dientes justo en la parte que dice “waaaiting to taaake youu aaawaaaay...”. Y me acordé de cómo me metí al agua en zapatillas para que ese perro desgraciadamente violento se alejara. Y me acordé de cómo no sirvió de nada, porque el tipo no le tenía miedo al agua y se metió atrás mio. Y me acordé de cómo salí del agua y de la bronca que me dió que el perro no me siguiera y se quedara, en cambio, ladrandole a un pedazo de madera que trajo una ola.

dos de dos

No se quien me cae peor, si la gente que vive quejándose de todo, o la gente que vive sobreactuadamente alegre.

28.4.07

Pasión de cibernautas.

A veces creo que los nicks del messenger son como las publicidades de las tiras de televisión: seguís el hilo de la novela pero nunca te adentrás en la historia.

Che...

¿Alguna vez intentaron hacer una lista de todas las películas que vieron en sus vidas? Yo, quizás con un poco de vergüenza, admito que sí. Y que la terminé el mismo día que me echaron del trabajo. Y que me olvidé de guardarla, lo mismo que un cuento que había escrito en, por qué no, mi hora de almuerzo. También perdí un par de tiras intentodecómic que había hecho en paint, y un par de posteos más que prescindibles destinados a este blog. Eso sí, me afané un cuaderno, una lapicera y un par de clips. Y le escribí una carta re amorosa a mi jefe, soy patética.

27.4.07

Arriba esas palmas

El otro día conocí a un tipo que después de decir algo estiraba el brazo derecho, dejaba su mano a la altura de su cara, inclinaba su palma 90 grados y, mientras que con su mano izquierda se peinaba las cejas y se acariciaba la cara, utilizaba aquella otra palma alzada como espejo: se miraba, arqueaba una ceja y se repetía a si mismo “estoy perfecto”.

22.12.06

Claro que sí.

Según las estadísticas expuestas por imagine un nombre intelectual .com, una persona que desde los 16 años ingiere más de 6 tazas de café por día, no hace ejercicio físico y fuma una cantidad de cigarrillos más que considerable, para los 19 años debería estar muerta.
He aquí la gran pregunta: ¿Seré inmortal? Porque de ser así, re daría tener un par de colmillos superfilosos y un novio gótico que se haga llamar, ponele, Lestat.

-

13.12.06

and I don't understand why I sleep all day
and I start to complain that there's no rain
and all I can do is read a book to stay awake
and it rips my life away, but it's a great escape